Si te gusta el cine y sobretodo, las películas de superhéroes, 2009 fue un año de inflexión que marcó un antes y un después en la industria del séptimo arte. El día que Disney anunció que había comprado Marvel por 4.000 millones de dólares muchas voces hablaban de una operación financiera arriesgada pero, ¿sabían estos analistas de lo que Disney necesitaba? 

Estamos hablando de que sin la franquicia de Marvel, Disney sólo tendría una película en el Top 10 mundial durante 2015 y dos títulos en el Top 20, Del Revés (Inside Out) en el puesto 8 y Cenicienta (Cinderella) en el 11.

Desde 2010, Disney ha recaudado en taquilla 8.234,7 millones de dólares gracias a Marvel (sin contar Iron Man que se estrenó en 2009 durante el proceso de venta de la compañía). Y sólo en 2015 Disney ha ingresado en taquilla 1.923,6 millones de dólares con sus franquicias de Los Vengadores y Ant-Man. Todo esto sin contar con la parte más importante, como son los contratos publicitarios y la parafernalia de merchandising que rodea a cada lanzamiento del todopoderoso estudio de Hollywood.

¿Quién no ha visto muñecos, videojuegos, o hasta publicidad en McDonalds?

Sólo en la última película de Los Vengadores: La Era de Ultron podemos ver más de 15 emplazamientos publicitarios hechos sin ningún pudor. Auriculares Beats de Dr. Dre que no aportan nada al guión, coches Audi que tienen más protagonismo que el propio Thor o dispositivos Samsung que asaltan al espectador y que son la base fundamental de la tecnología Stark.

Incluso está creando sus propias series o Disney le ha cedido la licencia de Daredevil y Jessica Jones a Netflix para que la compañía de streaming las incluya en su selecto grupo de series de producción propia que tan buena fama tiene.

¿Te sorprenden estas cifras? Pues déjame decirte que Star Wars: El Despertar de la Fuerza, franquicia propiedad también de Disney, tiene unas previsiones tan altas que se espera que sea el estreno más importante de la historia del cine. Las críticas con tan buenas que la mayoría de predicciones la colocan en tercer lugar en taquilla tras Titanic ($2.128,9 millones) y Avatar ($2.777,2 millones).

Podemos decir que estamos ante una nueva era dorada para Disney sin lugar a dudas.