¿Esta Navidad tenías pensado pedirle a Papa Noel o a los Reyes Magos un hoverboard? En ese caso podrías tener serios problemas para conseguirlo. Y es que se está prohibiendo la distribución, venta y transporte de este artículo de forma progresiva en varios países. Por ahora ni Estados Unidos ni Reino Unido quieren oír hablar de ellos. 

Aunque este tipo de “monopatín” eléctrico existe desde hace tiempo, ha sido tras su anuncio en varios canales de YouTube de tecnología cuando se ha desatado la locura por conseguir uno. Mientras que el hoverboard original era bastante caro (más de $2.000), en los últimos 6 meses han empezado a proliferar copias chinas que rondan los 300 o 400 dólares y que tienen una calidad cuestionable.

Baterías que arden, accidentes durante el transporte, los cargadores tampoco son seguros… Cada día que pasa surgen nuevos problemas con los hoverboard, hasta el punto que Amazon ha dejado de venderlos en su página web americana ante la avalancha de reclamaciones, devoluciones y una posible demanda colectiva a la que podrían enfrentarse si continúan los accidentes.

Y no solo eso, en Estados Unidos hay empresas de transporte que directamente se niegan a llevarlo, y en los aviones está terminantemente prohibido llevarlos a bordo por las baterías de litio (los clones chinos, no el hoverboard original que sí puede facturarse por ahora).

Si habéis tenido la oportunidad de usar alguno habréis visto que los hoverboard son tremendamente divertidos, alcanzan entre 15 y 25 kilómetros por hora y se aprende a manejarlos en muy poco tiempo. El éxito es tal que Reino Unido, uno de los países que ha prohibido la importación de copias de baja calidad, ha retenido en aduanas casi 40.000 unidades en cuestión de tres meses. Un caos para las agencias de transporte a las que les llueven las reclamaciones, un gran problema para las tiendas que los venden y una gran decepción para todos los niños, y no tan niños, que esperan uno durante esta campaña navideña.

Cientos de miles de personas tendrán que rehacer su lista de deseos porque esta Navidad la palabra “hoverboard”. A no ser que tengan la capacidad adquisitiva para comprar el original que sí se sigue vendiendo y que cuesta 6 o 7 veces más que las copias chinas.